El proyecto fue diseñado para adolescentes y jóvenes de los hogares de protección de Fundación Michin vinculados al ICBF, con un objetivo concreto: fortalecer habilidades blandas y entregar herramientas para enfrentar con mayor capacidad su entorno personal, social, educativo y laboral.
El diagnóstico inicial exploró habilidades, pasiones, sueños, estudios deseados y la manera en que cada participante imaginaba su futuro. Esa lectura permitió diseñar el proceso desde las personas y no desde un contenido predeterminado.
Las voces de los participantes se presentan de forma anónima.




